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EDITORIAL| CARTAS| FINANZAS

Proponen la Unidad de Cuenta Estable

La propuesta fue presentada el 2 de mayo por Eduardo Santamarina, Presidente del Partido Demócrata de la Ciudad de Buenos Aires. Presentamos una síntesis de la misma.

¿Se puede salir de la crisis económica actual?]
‘La respuesta es afirmativa si se tiene la audacia, el carácter, la honestidad y los conocimientos necesarios para hacerlo’.
Santamarina explica que la población quiere eludir el impuesto inflacionario comprando dólares, lo que hace subir artificialmente su precio (la fuga de dólares del sistema ya acumula USD 90.000M en los últimos 6 años). La ansiedad por adquirir dólares aumenta junto con la brecha que tiene el dólar blue con el dólar oficial. Con un dólar bajo se pierde competitividad y el se beneficia a países como EEUU.

Se requiere una moneda sana
La moneda tiene 3 funciones:
1) medio de cambio (aceptado universalmente dentro de un país). Esta función permite la división del trabajo, la especialización y la disminución drástica de los costos de transacción.
2) instrumento de ahorro: la moneda local debería servir de instrumento de ahorro, para tener un futuro más seguro, y no tener que atesorar divisas extranjeras.
3) unidad de cuenta: para medir los valores de los bienes y servicios que se producen e intercambian en una economía.

El ejemplo chileno

Santamarina reflexiona que las funciones 2) y 3) de nuestro ‘peso’ han sido muy debilitadas en los últimos años, y que deberíamos desdoblar las funciones de la moneda (al estilo chileno), y restaurar al INDEC (reponer a los funcionarios idóneos que administraban el organismo hasta el 2007).
En Chile la gente deposita sus pesos chilenos y el banco los indexa con el Índice del Costo de Vida, calculada rigurosamente por el Banco Central de Chile (se calcula diariamente).

El valor de ese depósito en pesos chilenos queda denominado en una moneda virtual que es la “UNIDAD DE FOMENTO” (UF). Esta alternativa es mucho más conveniente para el ahorrista que la compra de dólares pues el dólar sufre una inflación del dos o tres por ciento anual, en tanto que la UF tiene inflación cero y además, el ahorrista gana un pequeño interés. En Chile, los bancos están abarrotados de ahorros del público y por lo tanto pueden ofrecer préstamos hipotecarios a 30 o 40 años al 3 o 4% anual en UF.

Con tantos ahorros, la inversión productiva en Chile es muy alta y por lo tanto el país ha sido capaz de crecer a tasas del orden del 6% anual desde 1983 hasta el presente. En el año 2000 Chile, un país tradicionalmente más pobre que la Argentina, nos superó en el PBI per cápita. Además el país trasandino experimenta actualmente una inflación en pesos chilenos similar a la del dólar estadounidense.

En 2012 las exportaciones chilenas alcanzaron USD 80.000M, igual que en la Argentina, sólo que Chile tiene 17 millones de habitantes y la Argentina somos 41 millones. Es decir que en términos per cápita Chile exporta casi tres veces más que nosotros. Este dato nos confirma que las exportaciones indexadas de Chile son el gran motor del crecimiento del país.

Ventajas de la moneda virtual para la Argentina
En nuestro país, una de las mayores preocupaciones del gobierno es la suba de la cotización del dólar blue. Si adoptáramos un sistema monetario similar al chileno, la demanda de dólares se reduciría y el blue coincidiría con el tipo de cambio oficial. Claro está que para que la economía crezca, el tipo de cambio oficial a su vez debería ser un tipo de cambio de equilibrio de largo plazo. No un tipo de cambio atrasado como el actual de 5,2 pesos por dólar.

Deberíamos crear la UCE, la UNIDAD DE CUENTA ESTABLE [1]. Si se estableciese la UCE en la Argentina, nadie se beneficiaría con la inflación y por lo tanto se darían las condiciones políticas y sociales para eliminarla. Si en un futuro un gobierno quisiera ‘engañarnos’ cobrando el impuesto inflacionario, no podría hacerlo pues el público tendría a su disposición inmediata la defensa de colocar sus ahorros en un plazo fijo bancario indexado a más de tres meses, con lo cual eludiría legalmente dicho impuesto, sin necesidad de comprar dólares.

En otras palabras, un futuro gobierno no podría ya engañar al pueblo con el déficit fiscal, no tendría más remedio que recurrir al superávit fiscal, que es el único régimen de finanzas públicas técnicamente compatible con la moneda virtual que estamos proponiendo. Pero además, todos esos ahorros, tanto los de los ahorristas privados más los del gobierno, quedarían dentro del país para financiar la reconstrucción de nuestra infraestructura económica.

Con los USD 90.000M fugados en los últimos seis años se podría haber modernizado nuestra red ferroviaria, capitalizado YPF y logrado el autoabastecimiento petrolero. Se podría haber financiado una red de autopistas para bajar los costos de transporte carretero en el país. Además se podría construir un puerto de aguas profundas para dar salida a nuestras exportaciones las que deberían tener por meta próxima llegar a los 600 mil millones de dólares. Esto es lo que exportó en el 2012 Corea del Sur, país que tiene una población de tamaño similar a la nuestra, pero, por supuesto, tiene una política de Estado exportadora de largo aliento basada en un tipo de cambio competitivo y finanzas públicas sanas que le han permitido exportar ochos veces mas que la Argentina en el 2012.

Más ventajas de la UCE
Las ventajas de la moneda indexada no serían solamente para los ahorristas, inversores, jubilados y exportadores, y el propio gobierno que quiere bajar el blue, sino también para los trabajadores, pues se podrían pactar los salarios en las convenciones colectivas de trabajo en moneda de valor constante (UCE) por un período de tres años, por lo menos, como en los Estados Unidos, hasta la próxima ronda de negociaciones tri-anuales en las cuales los reajustes salariales debieran coincidir en el aumento de la productividad global de la economía nacional.

Con este sistema se evitaría la inflación y también miles de conflictos laborales y horas de trabajo inútilmente perdidas. Además debemos recordar que con un régimen económico que favorezca el ahorro, el tipo de cambio competitivo y la educación técnica, los países del este del Asia fueron capaces de multiplicar por diez los salarios reales en treinta años. ¿Por qué la Argentina no puede reproducir un milagro similar si ya lo hicimos una vez en la época de Sarmiento, Roca, Pellegrini y Sáenz Peña, bajo los gobiernos de nuestro partido?


Malos recuerdos de la circular 1050
El gran obstáculo para establecer la moneda virtual en nuestro país proviene de la confusión existente en nuestra opinión pública con respecto la indexación, a raíz de la circular 1050 del Banco Central de la Republica Argentina de abril de 1980. La mala experiencia con esa circular llevó incluso al Congreso a prohibir toda indexación, según reza el artículo 7 de la ley de 23.928, aún vigente, y que debiera ser derogado.

La circular 1050 intentó implantar en nuestro país, en pesos, un sistema parecido al del mercado del euro-dólar de Londres. En aquel centro financiero, la tasa de interés libre de mercado para los préstamos interbancarios (LIBOR) era y es todavía tomada como referencia para reajustar las tasas de interés de los préstamos internacionales a mediano y largo plazo en dólares. La tasa libre interbancaria de Buenos Aires era tomada como referencia para reajustar las tasas de los préstamos a largo y mediano plazo en pesos en nuestro país.

Este sistema era inviable en nuestro medio debido a las altísimas tasas de inflación en pesos todavía vigentes en esa época, combinadas a su vez con tasas de interés libres repotenciadas astronómicamente en términos reales debido a la gran sobrevaluación cambiaria argentina de 1980. La 1050, en rigor, no estableció la indexación de las deudas con el índice del costo de la vida sino un régimen de repotenciación de deudas, que es algo muy distinto, pero que la gente confundió con la indexación. Cuando una deuda está indexada con el índice de precios al consumidor, la tasa de interés no puede exceder el 3 o 4 por ciento anual, so pena de caer en la usura.

Conclusión
Afortunadamente contamos con el ejemplo de la exitosa experiencia monetaria chilena para hacer algo distinto al caos actual. Nuestra propuesta permite garantizar las aspiraciones de empleo y crecimiento económico de toda la población y también poner en funcionamiento la industria de la construcción, levantar viviendas para quiénes la necesitan y dar trabajos dignos a quiénes ahora no los tienen.

[1] Se ha propuesto para la Argentina el nombre de UNIDAD DE CUENTA ESTABLE para nuestra moneda virtual, similar a la UNIDAD DE FOMENTO chilena, Ver el interesante libro de Laura Guillermo Domingo y Riva Ergasto, La Moneda Virtual: Unidad de Cuenta Ontológicamente Estable, Buenos Aires, Pluma Digital Ediciones, 2012.

Comisión de Economía y Finanzas
del Partido Demócrata de la Ciudad de Buenos Aires
Presidente: Eduardo Conesa, Vice-presidente: Juan José Guaresti (nieto), Vocales: Rodolfo Lanús de la Serna, Lidia Lavalle Cobo, Agustín Monteverde, Francisco Wright

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23 MAY 2013

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