El relevamiento mensual del Colegio de Escribanos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de actos escriturales arrojó en septiembre de 2010 un leve aumento mensual, a 5.655 escrituras de
compraventa de inmuebles ubicados en CABA, por un monto total de $2.115,1M, con un valor promedio de $374.029, equivalente a USD 94.874, al tipo de cambio medio del mes de 3,952 pesos por dólar que informó el BCRA.
● Dichos valores representaron sendos incrementos en comparación con un año atrás de 14,5% en los actos y de 29,9% en el importe en pesos involucrado, que determinaron subas en ese período de 13,4% en el valor medio en moneda nacional y 10,2% en el equivalente en dólares.
● En la comparación intermensual en septiembre se revirtió la caída verificada durante dos meses consecutivos previos en la cantidad de transacciones, aunque en un rango levemente superior a 3% que permitió volver al registro anotado en junio.
● Sin embargo, medido en valores desestacionalizados experimentó la tercera disminución intermensual ininterrumpida, 4,8%, al descontarse el efecto de un día hábil más, fenómeno que no ocurría desde el trimestre agosto a octubre de 2008.
● De este modo, pareciera asistirse a una suerte de saturación del mercado en el actual contexto de aceleración de la inflación, tanto en la medición del INDEC, como más aún en los cálculos de las direcciones de estadística de diversas provincias y de consultoras privadas, al perder fuerza la promoción del uso del crédito hipotecario por parte de los bancos.
● Los datos del BCRA correspondiente a septiembre mostraron que el monto global de préstamos con garantía real sobre la vivienda, para todo el país, apenas aumentó 6,8% en valores nominales en comparación con un año antes, al sumar $18.804 millones.
● Ya en agosto, el Colegio de Escribanos de la Ciudad había advertido sobre la pérdida de fuerza de esa fuente de financiamiento de la actividad inmobiliaria, medida por la relación entre la totalidad de las transacciones en esta jurisdicción con el stock global de crédito bancario hipotecario. En septiembre de 2009 representaba el 168% del monto global escriturado en la Ciudad en los primeros nueve meses de ese año y ahora esa proporción se achicó a 118%.
● Y si bien no todas las operaciones con garantía hipotecaria están vinculadas con actos de compraventa de inmuebles, y menos aún de viviendas, constituye un claro indicador de referencia para explicar el desempeño de esta actividad. Más aún, cuando los otros actores importantes para definir el comportamiento del mercado se han mantenido en una senda a favor de las transacciones, ya que persistió la virtual estabilidad del tipo de cambio, las tasas de interés de los créditos hipotecarios aumentaron sólo tres décimas, a 14,25% anual, según los datos del BCRA, los salarios promedio de la economía se elevaron a tono con la inflación estimada por las consultoras privadas (25,4%) y el rendimiento ofrecido por la colocación del dinero en un plazo fijo fue de sólo 10,3% anual, con lo que apenas protege menos del 50% de los ahorros en pesos del efecto de la suba promedio de los precios al consumidor del conjunto de la economía.
De acuerdo a este informe, reconocer que "medido en valores desestacionalizados experimentó la tercera disminución intermensual ininterrumpida, 4,8%" a lo que se agrega que "pareciera asistirse a una suerte de saturación del mercado en el actual contexto de aceleración de la inflación" indicándose además que "que el monto global de préstamos con garantía real sobre la vivienda, para todo el país, apenas aumentó 6,8% en valores nominales en comparación con un año antes" da una idea acabada que hay que hacer replanteos serios en todo este sector de actividad. Esto fue reconocido en el SMI 2010, ya que en línea con lo destacado en el artículo: ”Mirada crítica a mediano plazo” (Ref.: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1324288) – publicado en el Suplemento Propiedades de La Nación el 13/11/2010 – en el que se indica en forma textual: “El modelo de negocios posterior a la devaluación, que surgió entre 2001 y tuvo su pico en 2008, llega a su fin. Los desarrolladores inmobiliarios se enfrentan a los próximos cinco años con la certeza de que hay que reacomodarse a una nueva realidad si se trata de encarar nuevos proyectos. Un escenario sin créditos, con baja rentabilidad y el elevado precio de los terrenos o la carencia obligará a redefinir el rol en el negocio.”. Y la nueva realidad sin duda reclamará coherencia para salir del estancamiento actual con niveles de precios que rompan con el desencuentro actual entre la oferta y la demanda. (soydeaqui01@gmail.com)
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