Según datos de CAME (Confederación Argentina de Mediana Empresa), la venta informal en la Ciudad de Buenos Aires mueve $ 8,3M/día. La multiplicación de manteros es impresionante: se detectaron 4.276 puestos ilegales en la vía pública, y 2.411 instalados en ‘saladitas’ distribuidas en puntos estratégicos de la ciudad.
El resultado del estudio surge de un relevamiento realizado por CAME en agosto pasado, en el que participaron 17 coordinadores ubicados en diferentes avenidas y en diferentes horarios. Una de las nuevas zonas en expansión: Lugano y Av. Nazca. El mayor crecimiento de puestos se registró en la vía pública (45,2%). En julio de 2011 se habían relevado 30 ‘ferias’, cifra que ascendió a 38 en el mes de agosto pasado. Zonas que cotizan en alza por manta: Once, Retiro, Diagonal Sur, y la recova de Alem/Paseo Colón.
Si bien hubo iniciativas del Gobierno porteño para desalojar a los manteros de la calle Florida (473 puestos en 8 cuadras), la expansión de este ‘formato comercial’ fomenta la ilegalidad, la informalidad laboral, la falsificación de marcas, evasión impositiva, etc. Los transeúntes compradores son los primeros cómplices de esta situación, que se tientan y compran todo tipo de productos a precios rebajados. Los comerciantes por supuesto, no paran de reclamar la deslealtad comercial de esta modalidad, mientras el paisaje urbano se deteriora.
CAME presentó un proyecto para lagalizar y relocalizar los puesteros en Parque Lezama, pero se sabe que la rentabilidad de los puestos está atada a un principio básico: ‘location, location, location’.