Los desperdicios como fuente de energía
La energía derivada de los desperdicios no sólo es posible, sino que mediante adelantos tecnológicos se han logrado evitar los efectos contaminantes de la incineración directa. Se busca al convertir los desperdicios en energía, evitar los basureros y vertederos. En Gran Bretaña, la quema de basura representó un 25% de la energía renovable.
Uno de los métodos utilizados para generar energía, consiste en quemar desperdicios que contienen carbón en turbinas y generando electricidad de manera similar a las usinas de gas natural. El proceso produce además un sedimento inerte que es utilizado en la industria de la construcción. En La Florida una planta (proyecto) convertirá 3.000 toneladas de basura diarias en gas, lo que generará 120MW de electricidad. La planta sólo consumirá un tercio de lo generado. Shaw Industries en EEUU ahorra USD 2,5M/año convirtiendo los desechos derivados de la fabricación de alfombras y productos de madera en energía. En el proceso se calientan los desperdicios hasta producir gas sintético que se puede quemar de la misma manera que el gas natural. Cada año la planta de Shaw Industries convierte 16.000Tn de desperdicios de alfombras y 6.000Tn de sobras de madera. Argent Energy de Gran Bretaña utiliza desperdicios de aceite vegetal, o de grasa animal, y los refina en un producto apropiado para motores diesel. Otro método consiste en convertir a los desechos de petróleo en biodiesel. El Mercado Común Europeo está estudiando impulsar el uso de este combustible en nuevos modelos de automóviles. También se aprovecha la energía de los "cinturones ecológicos", recuperando el gas metano que genera la basura en descomposición, y lo usan para mover turbinas de electricidad, y producir calor para viviendas. Además de reutilizar el gas como combustible, evita que el metano llegue a la atmósfera, donde actuaría como un gas de invernadero 20 veces más fuerte que el dióxido de carbono. |