Algunas empresas están invirtiendo para aumentar su capacidad instalada. Aunque detecten un aumento de la demanda, las empresas deciden retacear o postergar sus proyectos de inversión, por incertidumbre y/o falta de financiamiento. Es la conclusión principal que surge de una reciente encuesta de Ernst & Young (E&Y).
● La mayoría de los proyectos de inversión buscan aumentar la capacidad de producción. En un 31% de los casos, son financiadas por reinversión de utilidades.
● El 74% de las empresas encuestadas reconocieron que sus ventas aumentaron, pero que este aumento no fue acompañado por un mejor nivel de rentabilidad. La ‘presión de los costos’ fue la contratada de este signo positivo. ‘Las compañías intentarían seguir el ritmo del mercado, aunque sin asumir mayores riesgos’.
● El 44% de las empresas encuestadas obtuvo financiamiento bancario, un número récord desde la crisis de la Convertibilidad. De todas maneras, en la mayoría de los casos esos fondos fueron invertidos en capital de trabajo, es decir, para mantener a la empresa en funcionamiento. El 40% aseguró que se endeudaría a tasa fija y en pesos.
● En un 12% de los casos, se financiaron extendiendo los plazos de pago a sus proveedores. El 31% se ‘autofinanció’, y un 8% recibió fondos de su casa matriz.
● ¿Cómo se financiarán a futuro. Un 66% afirmó que podría emitir deuda corporativa (Obligaciones Negociables), y un 5% la suscripción de nuevas acciones. Recientemente, la bolsa de Buenos Aires autorizó la negociación de 13 certificados de depósitos Cedear emitidos por el Deutsche Bank, entre las cuales, se encontraban firmas extranjeras: Google Inc., Apple Inc., Ebay Inc., Mercado Libre Inc., Research in Motion Ltd.